martes, 20 de abril de 2010

Cómo coser un sujetador y no morir en el intento

Aunque parezca una tontería, para las bailarinas pobres y sobre todo estudiantes como nosotras no es fácil tener un “fondo de armario oriental”. Porque es relativamente fácil encontrar pañuelos de monedas (pero distinto es encontrarlos que suenen bien), pero cuando sales de ahí... complicado. Claro está, puedes recurrir a tiendas especializadas, pero amigo, no todas tenemos presupuesto para gastarnos 42 € en un pañuelo de pedrería ó 90 € en un conjunto de sujetador y fajín :S

Así que no queda otro remedio que recurrir… a la costura casera. Buscar una madre/tía/vecina apañada y que te haga una falda, unos bombachos o un sujetador, o cosértelos tú misma.

Nosotras somos completamente negadas para los temas de la costura, pero como no hay otro remedio porque la madre de Neyren está un poco saturada con nuestras locuras orientales, tenemos que hacernos las cosas nosotras mismas. Evidentemente no son sujetadores “de alto standing”, pero oye, poco a poco se van consiguiendo cositas .

Después de habernos hecho ya varios creemos poder escribir un “Decálogo de la buena costurera patatera”:

1º: Como una vez hace tiempo leimos en un blog, “No importa cómo esté tu sujetador por detrás, lo importante es que sea vistoso por delante. O sea, que no importa que por detrás sea Frankenstein si por delante parece Brad Pitt”. Amén.

2º: Cuando vayas a coserte un sujetador, no uses uno viejo que tengas por casa a menos que sea sólo para hacer una prueba. Si piensas “voy a usar éste porque prácticamente ya no lo uso para diario, tengo otros mejores” quédate con el final de la frase. Cuando bailas danza del vientre principalmente resaltas el pecho y las caderas, no uses un sujetador que te lo aplane o que te lo haga más pequeño porque es tiempo perdido, aunque lo cosas al final no te lo vas a poner. Es mejor comprar uno nuevo que te quede más o menos bien (tampoco hace falta que sea de Etam, con que elijas uno baratillo de H&M…) para que después lo luzcas agusto.

3º: “¿Dónde encuentro un patrón que me guíe?” Ay amiga, esa pregunta nos la hacemos todas. Hay varias opciones: comprar un patrón de disfraz de bailarina de las Mil y una noches o cosas por el estilo (nosotras compramos uno de Burda que nos ha dado un buen apaño), intentar encontrar patrones online (aún no hemos encontrado ninguno que parezca factible) o buscar en google o en las tiendas online diseños que te gusten y que más o menos puedas reproducir. Si lo que quieres es un top el patrón de Burda va bastante bien, pero si quieres un sujetador la cosa está más complicada. Como última opción siempre queda dejar volar la imaginación…

4º: Cuando elijas los complementos o adornos que vas a ponerle, piensa bien para qué quieres ese sujetador. Si lo vas a usar para danza tribal es mejor comprar adornos de lana, conchas (los cinturones que se suelen vender en verano en la playa pueden adaptarse muy bien), pompones, flecos largos y bisutería muy llamativa (por ejemplo, colgantes grandes que puedan adaptarse como adorno para el centro del sujetador). Si lo que quieres es bailar danza clásica, entonces las lentejuelas se llevan la palma: puedes comprarlas sueltas o en cintas que después coserás sobre el sujetador (te recomendamos lo segundo, porque coser las lentejuelas una a una es un auténtico trabajo de chinos); otra opción es forrar el sujetador de tela, o comprarlo directamente del color que quieras usar, y añadirle pedrería o monedas. En muchas tiendas venden flecos de pedrería y monedas preparados para coserlos directamente, pero también puedes comprar tú las bolitas y coserlas una a una. Para nuestro últimoespectáculo hemos cosido flecos normales (de los disfraces de charleston o los flecos de flamenca) de un largo aproximado de 25-30 cm, porque si bailas en un escenario desde lejos no se aprecia la diferencia con los flecos de bolitas y son mucho menos trabajosos de coser.

5º, y quizás más importante que el anterior: piensa bien qué colores vas a usar, y decídelos en función de la ropa que tengas. No sirve de nada hacerte un sujetador de un color que no puedas combinar con nada de lo que tengas, por muy bonito que te quede. Es mejor, sobre todo para las principiantes, utilizar colores “básicos” (negro, blanco, dorado, plateado) que se puedan combinar con faldas de todos los colores; cuando lo necesites para algo más específico ya tendrás tiempo de hacerte otro, e ir ampliando poco a poco tu vestuario.

6º: antes de ponerte a coser, párate un momento. Es mejor que uses alfileres para superponer cómo quieres que quede el sujetador y hacer los cambios que hagan falta, a empezar a coser y que después empiecen a salirte pliegues que no deberían existir, trozos de tela que no sabes cómo cortar, trozos de sujetador sin rellenar porque te has quedado sin tela…

7º: cuando ya hayas pensado todo eso y vayas a sentarte a coser, ten siempre a mano unas buenas tijeras, aguja gruesa (atravesar los sujetadores, sobre todo los que tienen relleno, con una aguja fina tiene como resultado seguro que la aguja se te doble y se fastidie), un dedal (sobre todo si piensas coser las lentejuelas una a una :S) e hilos de los colores que vayas a necesitar. Una cosa es que por detrás parezca Frankenstein, pero otra muy distinta es que en un sujetador rosa se vean los hilos negros.

8º: para empezar a forrar el sujetador hay dos opciones: empezar por el lateral o por el centro de las copas. Si empiezas por el lateral puedes encontrarte el problema de que en el centro te quede tela que no sabes cómo arreglar (dobleces, costuras feas…) aunque puedes arreglarlo con un buen aplique central, que sea grande y cubra esos pequeños defectillos. En cuanto a apliques puedes encontrar variedad en internet, aunque las mercerías suelen tener algunos; también puedes usar un adorno de pedrería más grande que el resto.

9º: cuando forres la parte de detrás ten en cuenta que la mayoría de sujetadores son elásticos, y si los coses sin estirar cuando estiren pueden saltarse las costuras; una buena opción es cortar un rectángulo de tela con el ancho del sujetador estirado, y con el alto del doble de la altura del sujetador: si coses los dos extremos (haciendo una especie de rulo alargado) puedes meter cada una de las tiras del sujetador si coserlas a éste más que por la parte que pega a las copas, de forma que cuando te lo pongas todo el sujetador quedará cubierto por la tela.

10º: en cuanto a las tirantas, puedes dejarlas tal como están, hacerlas que crucen por la espalda o amarrarlas al cuello. Si son del mismo color que el resto del sujetador no hay problema, pero si lo has forrado de otro color distinto tendrás que forrarlas también. Puedes usar la misma técnica que con la parte de atrás: hacer dos tiras de tela del largo de las tirantas y del ancho del doble de éstas, y coser las tiras entre sí recubriendo la tiranta.

Y creo que esto es todo, aunque evidentemente lo más importante es ECHARLE IMAGINACIÓN e investigar todas las posibilidades que se te vayan ocurriendo.

Esperamos que os sirva de ayuda para futuras creaciones.

¡Feliz día!


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